Perfumería natural, botánica y animal.
No creo perfumes para gustar a todo el mundo
Trabajo con materias reales para expresar emociones, recuerdos y memorias olfativas.
Aquí no se venden simples fragancias: abrimos puertas olfativas a mundos sensoriales profundos.
Desde siempre me ha movido la curiosidad por la química, que con el tiempo encontró en la perfumería una forma de expresión.
Mi relación con el perfume no nace del marketing ni de una escuela moderna, sino del viaje, de los mercados, de la madera resinosa y de aceites que no buscan agradar, sino ser honestos.
Ingredientes Vivos
La mayoría de los perfumes que creo llevan ingredientes de origen animal.
No los uso por moda ni por rareza, sino por lo que aportan: tridimensionalidad, profundidad, cuerpo y una sensación cruda, auténtica, que no se puede reproducir con nada sintético.
Estos ingredientes hacen que un perfume se sienta vivo, que respire y conecte con la memoria del olor real.
La forma de trabajar
No concibo el perfume como una fórmula cerrada, sino como una construcción viva.
Trabajo en pequeños lotes, aceptando que la naturaleza no repite nunca dos veces el mismo gesto. Cada perfume es el resultado de un proceso de maceración lento y sin prisas.
Esto no es perfumería para todos.
Y no pretende serlo.
En mis perfumes no encontrarás notas imaginadas.
Cada nota que aparece listada es una materia real: una resina, una madera, un absoluto, un aceite esencial.
Quien lo desee puede acceder también a esas materias por separado porque oler un ingrediente aislado es otra forma de entender un perfume. Más lenta, más íntima, más cercana al origen.
Algunos de mis aceites maduran durante años en recipientes tradicionales Indios de piel de cabra.
Allí respiran lentamente, se redondean, se afinan.
El tiempo no los desgasta: los mejora.
Trabajar con aceites antiguos transforma cualquier fórmula, aportando una profundidad difícil de imitar hoy en día.
Si eres perfumista o te apasionan los ingredientes con tiempo e historia, te invito a descubrir mi colección de aceites antiguos.